Carta de la Vicepresidenta

Resumen

¿Ser más es mejor? ¡Claro! Ser más es mejor... siempre que sepamos para qué.

La Asociación para la Interpretación del Patrimonio ha dejado de ser una iniciativa de entusiastas para convertirse en un lugar de encuentro e intercambio de profesionales de diversos puntos del Planeta, con inquietudes y necesidades similares, con respuestas diferentes atendiendo a las distintas problemáticas y a las diferentes culturas locales.

Ser más nos ha hecho ser mejores: mirar la realidad poliédrica desde más perspectivas, ir valorando y aprendiendo del trabajo de los otros, madurar como intérpretes y como grupo es nuestro legado como grupo.

La IX Asamblea de la Asociación se cerró con 268 personas asociadas… aunque hoy ¡ya somos más! El 87% vivimos en el Estado español, con representación en casi la totalidad de Comunidades Autónomas (exceptuando Cantabria). El resto de los asociados viven en distintos países de Latinoamérica (Argentina, México, Venezuela, Perú, Honduras, Cuba, Costa Rica, Colombia, Chile y Panamá), EE.UU., países de la Unión Europea (Portugal e Italia) y hasta tenemos un socio africano, en Guinea Bissau. Somos más: multicolores, multiculturales, multideológicos… y multiplicadores, porque el entusiasmo y las ganas de aprender juntos se contagia.

Ser más siempre es mejor… pero también es más difícil. Las necesidades crecen, así como las demandas y las aspiraciones. Crecer significa tomar decisiones en nuevos escenarios, algunos previsibles, otros sorprendentes. Y cuánto cuesta crecer, crecer bien.

Somos conscientes de las cosas que nos unen: necesitamos especializarnos más y mejor, queremos compartir trabajos e ilusiones, precisamos asesoramiento puntual desde la experiencia, deseamos hacer cosas juntos… son muchas las expectativas que nos unen.

La Interpretación del Patrimonio también a crecido en esta década. Comienza a ser fácil encontrar buenos trabajos y servicios de intérpretes; vamos encontrando algo de literatura especializada en nuestra lengua y también formación especializada; existen ofertas de trabajo para intérpretes y los visitantes ya saben que son los Centros, las Sendas, los Itinerarios que ofrecemos; los profesionales del patrimonio escuchan lo que podemos aportar; y la Universidad ha hecho un hueco a esta disciplina en sus aulas, estudios e investigaciones.

Somos más, en más sitios, ocupando distintos puestos, ofreciendo diferentes servicios… y con ganas de unir fuerzas. Pero ser más complica el funcionamiento, dificulta dar espacio y voz a todos y todas, responder a las distintas demandas y expectativas… no es suficiente seguir funcionando de forma altruista porque ya no llega con la voluntad y las buenas intenciones. Ser muchos demanda tiempo, organización y servicios que hasta ahora podían cubrirse desde la generosidad; ahora ya no.

Entramos en una nueva etapa que coincide con el cambio de Directiva: nuevos retos para esta asociación. Es el momento de debatir modelos que nos dejen seguir creciendo y que sean asumibles con los condicionantes que tenemos: debatirlos abiertamente y sin prejuicios. Es el momento de pensar en voz alta, de proponer, debatir y acordar; es un momento para diseñar futuro, porque las personas de la AIP sí sabemos por qué y para qué queremos estar juntos.

Ánimo y gracias a todas y todos.
Araceli SerantesVicepresidenta de la AIP
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