La conservación y la interpretación del patrimonio no avanzan distanciadas

Resumen

Una de las bases sobre las que se asienta la actual cultura occidental es el cambio a través del tiempo; el énfasis en la innovación es una de sus últimas expresiones. En ella, el patrimonio cultural, como representación de la memoria del pasado, juega el papel de ser documento de ese cambio. En otros trabajos (González 2000), hemos explorado la noción de patrimonio y su relación con el pasado. Lo que nos interesa discutir en este, es la contribución de la interpretación del patrimonio (IP) a su conservación.
Para ello comenzamos por explorar la pluralidad de papeles que actualmente posee el patrimonio (Apdo. 1) para luego discutir su carencia de significación en ciertas circunstancias (Apdo. 2) y la labor del intérprete en la recuperación de su sentido. 
Este trabajo se plantea desde el patrimonio cultural. Aun reconociendo que el patrimonio natural en sentido estricto es fundamentalmente cultural, y que la disociación en el tratamiento de ambos no beneficia a ninguno, mi formación y trabajo procede de disciplinas relacionadas con la historia y carezco del conocimiento necesario para abordar una reflexión conjunta con la profundidad necesaria. No obstante, apunto esta carencia en el convencimiento de que, como dos ámbitos del paisaje intervenidos por lo humano, que nacieron disociados (procedentes de saberes distintos), y se gestionan disociados (desde normativas y ámbitos competenciales diferenciados), necesitan de la reflexión y acción común para una mejor gestión y conservación de ambos. 
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