Sobre la felicidad desde la desdicha (o la emocionante conservación del patrimonio integral de los mundanos)

Resumen

Atahualpa Yupanqui definía al “paisano” como “aquel que lleva el país adentro”. Desde su latín original, “mundano” también podría ser “aquel que lleva el mundo adentro”. La mayoría de los lectores de este Boletín y de quienes practican la interpretación del patrimonio son (o somos), en este sentido, personas “mundanas”. 

Es que vivimos en un mismo contexto global de pérdida de diversidad biológica y deterioro de la identidad de diferentes culturas. Borges podría decir  –y con razón– que “nos une el espanto”, pero también nos une la esperanza. Por eso, formal o informalmente, ejercemos la docencia, emitimos mensajes de modo constante y buscamos –casi desesperadamente– la forma de sumar aliados para cuidar todo lo que está en juego. No deja de resultar paradójico que enfrentando estas desdichas muchos encontremos la felicidad o demos un sentido a la vida.
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