¿Acaso los guías somos un disco rallado?

Resumen

En el desarrollo del trabajo de la interpretación guiada no es difícil escuchar comentarios que se refieren a lo monótono que debe ser llevar todos los días a grupos de visitantes y explicar siempre las mismas cosas. El colmo de estas aseveraciones es llegar a la conclusión de que, en realidad, con grabar en una cinta lo que el guía cuenta, facilitaría el trabajo e, incluso, evitaría sus quejas referidas a sus esfuerzos de voz y la tensión mental a la que está sometido en el transcurso de una visita guiada.

Quienes opinan de esta forma, en primer lugar, no tienen ni la más remota idea de qué es la interpretación del patrimonio y, mucho menos, reconocen la figura profesional del guía intérprete. En realidad todo nace de una visión muy general del asunto que tiende a considerar que este trabajo se soluciona con soltar un “rollo” que proporcione información sobre tal o cual aspecto del monumento histórico o espacio natural en el que nos movemos.

Todos los autores reconocidos en el ámbito de la interpretación están de acuerdo en que la mejor forma deejercer esta disciplina es a través de la comunicación persona a persona, es decir, la comunicación directa entre semejantes.
PDF