Feminismo e interpretación: una alegoría posible

Resumen

Muchas veces he pensado, y supongo que no seré la única, que si el feminismo se llamara de otra manera, como por ejemplo, por decir algo, “afroditismo”, nos ahorraríamos tener que suspirar cada vez que alguien nos dijera “yo no soy ni machista ni feminista”, y tener que volver a explicar que no son términos antagónicos… O estar ya en el punto de preferir callar para no repetirnos.

El término feminismo puede resultar confuso; provoca malos entendidos o la continua necesidad de explicación entre las personas que no están involucradas con el tema o mínimamente interesadas. Pero a estas alturas, con la cantidad de corpus documental y reflexiones generadas, ya es tarde para cambiarlo.

De aquí se deriva la alegoría que quiero exponer, pues cabe reflexionar que algo similar pasa con el término interpretación: tiene tantas acepciones que hay que hacer un esfuerzo para explicar de qué hablamos cuando nos referimos a la interpretación del patrimonio. No es interpretación de idiomas, ni teatral, ni del paisaje, aunque pudiera tener un poco de todo ello.

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